diciembre 30, 2022

¿Por qué? ¡No lo sé!

Nunca he soñado con permanecer valiente

Sé que hay picos altos y bajos en la vida de todos,

Pero nunca he soñado con dejar siempre izada la bandera que me define

 

Nunca he soñado en la fiesta eterna

En dejar que la alegría y la algarabía se queden más tiempo del horario marcado en las invitaciones

De saborear esa felicidad de sobremesa que se queda cuando todos los invitados se van, o cuando uno se va

Nunca he soñado con permanecer en primera persona siempre

Nunca se me había ocurrido que así debía ser,

Porque jugaba a ser la amiga resolutiva, la hermana cómplice, la imagen que la pareja necesitaba: cuando se me era indicado y de las formas que fuesen solicitadas.

Nunca se me había ocurrido que así no debía ser,

Nunca había soñado que debía honrar mi propia vida, viviéndola de la forma en que yo quisiera

Porque los sueños que no había soñado parecían sueños con otros dueños. Tenían etiquetas y en ninguna leía mi nombre,

Nunca había soñado que yo podía ir a tomar una hoja de papel, escribir mi propio nombre y vivir mis propios sueños.

junio 29, 2022

Angelita

Lo que yo sentía en aquellos momentos

era justamente lo que en ese momento yo era: niñez. 

Cantos y cuentos.

Leyendas urbanas que tenían todo el sentido

bajo ese techo de loza,

de madera y lazos.

 

Y siempre estabas ahí. Dispuesta. Atenta.

Haciéndonos sentir que la niñez no era pasajera.

Y cuánta razón tenías.

 

Lo que yo sentía en aquellos momentos pocas veces

se puede volver a sentir.

Hogar: era justamente lo que yo era,

y también un poco de miedo. Porque las leyendas a esa hora, en esa casa tan llena de historias, eran asunto serio.

¡Cuánta razón tenías, aún cuando nada decías!

Mi niñez, fue lo que compartimos.

No un lazo inseparable pero sí inquebrantable. De tía y sobrina.

 

Verbalizabas todos tus motivos con aquella tu mirada triste. 

Y gracias a ti, hay un olor que nunca en la vida voy a olvidar. Que nunca en la vida se apartará de mí. 

Dejaste más huellas con tu mirada que con tus pasos.

Dejaste en mi memoria aquellas noches que, junto a una mesita de madera ya muy viejita, nos sentábamos a tomar el café con las galletas marías.

 

Gracias. Por siempre.

 

Escrito dedicado con amor, a mi tía Angelita.
 

Erick

You were a sunshine. A strong reason to me to be here in your community and letting me gave you a childhood you'd feel grateful for.

You'll be forever in my thoughts and i'll be always thankful with you for letting me give you so many hours of happiness and play.

I'll keep those moments when you ran down freely to hug me and used to call me teacher even if i wasn't. I’ve got a bag full of untold memories I'd keep. You were a sunshine, Erick. And I love you.

Rest in peace, my dear sunshine!

 



febrero 09, 2022

Porque hogar es donde yo digo tu nombre

Cojí las maletas de la incertidumbre
a la hora de buscar mi revolución.
Y aquí estoy
plantada con las manos empolvadas de tanta sed que tengo por vivir
aquí estoy,

Ojalá me alcance el sol para bailar hasta la media noche,
y tener listo el hogar para invitarte a pasar.
Porque si no florece dentro,
no habrá forma de brillar.
Y la Luna, para cuando mi voz diga tu nombre
ya te habrá consagrado feliz.

julio 13, 2021

Una vez pasó...

Una vez caminé sola después de la media noche
por las calles de Reforma.

Para ser honesta, tuve miedo
aunque solo por 10 segundos después de dejar el hotel.

Pero crucé camino con muchas personas que iban,
que venían, que regresaban, que se quedaban.

Había Luna, pero mentía.
Decía que era para dos, pero solo estaba yo.
Decía que nunca antes había estado tan perfecta,

Pero mentía.

Porque no estabas tú. 

Y crucé varias calles con taxis llenos de historias.
Y sentí la tierra danzar,
había un viento sonoro, un viento del sur.
Un viento de hogar que nunca se extingue.

Sembraba pasos en línea paralela. Dejando un camino que nadie nunca volverá a andar.

Sabía que la vida me iba a pasar,
hallada en el mismo sitio,
rodeada de distancia,
sin ti.

En la justa medida del destino.

Y pensaba...

Ojalá me alcance el amanecer,
Ojalá podamos bailar,
Ojalá me puedas volver a mirar como aquella primera vez.

Hay una ciudad que tiene que ver como danzan tus pies,
y hay una Luna que tiene que saber que esta vez,
sí puede ser perfecto.





septiembre 12, 2014

Las fracciones de la Luna

Te voy a regalar mis estaciones 
y todos los puentes que cruzan las fronteras 
que sembraste en mi corazón 

Derrúmbalas. Anda descalzo y píntalas 
en revolución. Vuélvelas semillas
Róbalas de ese viento que ya pasó 

Llena mis orillas. Llena la comisura 
de mi alma con flores de tu hogar 

No quiero división. Quiero mi casa 
sembrada en tu pecho valiente

Yace aquí donde los abrazos abarcan 
la vida, y tu fracción humana es
mayor que el mundo y su necesidad 

¡Vuélvete, amor! 
Seamos la idea inacabada de una 
vida en extinción 
¡Vuélvete!
En comas, en puntos, en citas, 
en fracción 
Que nada de lo que eres me pertenece 
No soy tu mitad. Tú eres entero, eres 
frontera, eres destino. Eres tierra y nación.
¡Vuélvete, amor!

Migra.



agosto 25, 2014

Un nuevo rumbo

Mi lucha no fue gritar y sembrar una huelga en la defensa de mis ideales.
Mi lucha fue trabajar diario. Hacer mi trabajo como solo yo sabía que debía hacerlo.
Dar ese esfuerzo aún cuando la flaqueza le apuntaba a mis motivos.
Seguir, incluso en quedito, dando pequeños pasos.
Seguir, aunque existan personas que socavan sueños, 
y te encañonan a un reflector de exigencias que cega el camino.
Y a mi esa luz me da igual. 

La luz que a mi me llena no es esa. 

Seguí para llenarme de victorias. 
De pequeñas enseñanzas que me abrazaban solo a mí. 

No me acogería en lo banal de los cumplidos y los 'enhorabuena'.
Las estrellas en la frente, a los veinticuatro, 
las izo en la bandera que algún día me ha de salvar.

Y en lo perfecto del misterio de no saber qué va a pasar,
Sonreí.
Porque sabía que no me había equivocado de rumbo, 
aún cuando no sabía explicar por qué.
Quizás mi vocación encontró su revolución y a mi me utiliza para conquistar utopías.

Y así seguí. Porque la lucha es incansable. 
Porque mis letras mueren de ganas de sufrir lo mucho que cuesta 
sentir que se vive de verdad.
No a mitades. No para uno. Sino de verdad.

Hallé mi hogar en cada labor.
En cada todo.
Y la aventura me halló a mí.
Y me ofrece este nuevo viaje.
Me ofrece seguir dando lo que soy. 
Porque al final de cuentas valió cada segundo de pena.
Y aquí estoy, a lineas de la revolución,
Y seguiré, 

Siempre agradecida.


Amy